En ocasiones las reuniones de ventas se vuelven pesadas, repetitivas y realmente se saca poco partido de ellas. Para hacer frente a los retos del desafío digital es necesario que seamos más efectivos y ágiles para abordarlas. Para ello es importante que tengamos en cuenta:​

Tener claro el objetivo de la reunión

Existen diferentes reuniones de ventas, cada una con un objetivo y una periodicidad diferente:​

  • Reunión mensual. Permite que el equipo comparta la visión y se establezca un plan de acción compartido, en el que se marquen prioridades y esfuerzos comerciales para todo el mes​
  • Reunión semanal. Su objetivo es mantener el ritmo comercial del equipo, compartir dificultades y tomar medidas correctoras sobre el plan de acción mensual​
  • Reunión diaria. De muy corta duración, realizada por la mañana con todo el equipo, su objetivo es mantener la tensión comercial y la energía en el equipo de ventas​​

Las reuniones sirven para formar, informar y tomar decisiones

Un error muy frecuente es dedicar el tiempo de la reunión a revisar resultados pasados o a tratar de adivinar el futuro. Además, es importante que la reunión tenga un objetivo de equipo, no se trata de repasar las ventas individuales de cada uno de los miembros y “sacarle los colores” delante de sus compañeros, sino de trabajar juntos para mejorar las ventas en el futuro.​

De cada reunión tiene que salir un plan de acción

Y ha de ser documentado, de forma ágil. Por ello es importante que en cada reunión una persona sea la responsable de levantar una sencilla acta con los acuerdos y enviarla a los demás. ​​

Existen herramientas ofimáticas como Onenote de Microsoft que permiten hacerlo de forma muy ágil durante la propia reunión y, a su término, mandar el acta a todos los participantes.​

MOEBIUS DIGITAL CHALLENGE

Noa Carrera

Gerente en Moebius Consulting experta en Transformación Digital, Business Intelligence y Customer Experience