Hace unos días estaba comiendo con un cliente y buen amigo desde hace tiempo. Un profesional de la formación con una excelente competencia técnica que trabaja en una gran organización. Como prácticamente todos los profesionales de la función, la conversación giraba en torno al reto que tienen gran parte de los miembros de su empresa en desarrollar nuevas capacidades para trabajar en un sector que está cambiando enormemente ante la revolución digital.

Como tenemos confianza y me fio de su criterio le hice una pregunta impertinente: «Si tenéis un reto de reskilling tan grande ¿por qué no estáis trabajando el learnability?». Me miró entre desconcertado y divertido (seguramente preguntándose si estaba de broma) y me respondió con un sarcástico, pero elegante: «Nadie me ha pedido trabajar eso«.

Mejorar la capacidad de aprender es probablemente el reto y la oportunidad más importante que tenemos todos los profesionales. Da igual cuál sea tu trabajo, con total seguridad va a cambiar significativamente en muy poco tiempo. Y ese cambio no va a parar.

¿Por qué no trabajar la metacompetencia que hará que saques mayor rendimiento de cada minuto que dediques a aprender? Es como si una futbolista o un jugador de tenis profesional no entrenasen lo físico en el gimnasio. Podrán ser técnicamente muy buenos y tener una gran mentalidad, pero sin una buena forma física, no van a rendir al máximo. Y sin embargo, “no me lo piden”.

WEBINAR

LEARNABILITY

La capacidad de aprender de forma continua es la competencia clave de éxito del profesional digital.

 ¡Aprende cómo hacerlo en este webinar gratuito de nuestro Summer Camp!

Daniel Cordón

𝗦𝗼𝗰𝗶𝗼 𝗗𝗶𝗿𝗲𝗰𝘁𝗼𝗿 𝗱𝗲 𝗠𝗼𝗲𝗯𝗶𝘂𝘀 𝗖𝗼𝗻𝘀𝘂𝗹𝘁𝗶𝗻𝗴

Experto en Desarrollo Directivo y Aprendizaje Digital. Amplia experiencia en programas de gestión del cambio cultural en grandes empresas. Profesor de The Valley.

INSCRIPCIÓN

Tres motivos por los que no desarrollamos nuestro Learnability

  1. Estamos agotados

    La fatiga pandémica es una realidad. El acelerón digital que nos ha traído el Covid nos ha llevado a un mundo hiperconectado, pero aún muy ineficiente. En otro post hablamos de la “reunionitis” virtual que nos ha dado a todos.  Todos los sectores están fuertemente disrumpidos y de la noche a la mañana nos hemos vuelto profesionales ambidiestros. Por un lado, estamos trabajando en lo de siempre de una manera completamente nueva, por el otro estamos inventado el futuro. Mézclalo, con la ansiedad de la incertidumbre y tienes un coctel explosivo para cualquier cerebro. El exceso de información unido al estado de ansiedad, generan una saturación cognitiva que merma nuestra energía para aprender nada nuevo. Modo supervivencia “on” hasta que lleguemos a la playa y ya luego veremos qué pasa. Un círculo vicioso que no estamos sabiendo parar.

  2. Somos reactivos con nuestro desarrollo

    Nos falta visión a medio plazo. El cambio al que estamos sometidos es tan grande que va por delante de la mayor parte de los profesionales. Si apenas llego a entender como ser un profesional data driven, me estoy formando en outbound marketing a marchas forzadas o tengo un nuevo portfolio de productos superdigital, ¿cómo voy a dedicar algo de tiempo a una necesidad a medio plazo? Tengo que resolver mis retos de reskilling inmediatos. La poca energía que me queda la voy a dedicar a eso.

  3. ¿Desarrollar soft skills? Por favor, fórmalos antes en la nueva herramienta

    En un mundo muy desarrollado tecnológicamente, necesitamos nuevos conocimientos.  La tecnología va a tal velocidad y tiene un impacto muy grande en nuestros trabajos que requiere que estemos muy actualizados en herramientas, funcionalidades, contenidos, etc. Nos produce un gran FOMO (fear of missing out) no estar al tanto de las últimas novedades en tecnología, como si no conocerlas supusiese perder el tren de la transformación digital. En nuestros programas de transformación digital a menudo hablamos del ciclo de la sobre expectación de Gartner para reflexionar que no todas las tecnologías llegan a consolidarse y las que lo hagan, no lo van a hacer de manera inmediata. Pero necesitamos saberlo todo, por miedo a quedarnos fuera y seguramente por anticipar nuevos riesgos y oportunidades. En ese contexto, los “soft skills” suenan a más insustanciales que nunca. Y nada más lejos de la realidad. Los nuevos contextos VUCA, el nuevo tipo de organización digital y las maneras de trabajar ágiles requieren un profesional tipo T. Especialista en alguna cosa, pero con muchas capacidades transversales.


Entiendo perfectamente a mi cliente y a cualquiera que me hubiese respondido igual.  Pero respondiéndole ahora en digital: «¡Vale! no te lo han pedido: ¿crees que trabajar su learnability ayudará a tu cliente interno en su reto de reskilling?». Si la respuesta es sí ¿vas a ofrecerles lo que necesitan o limitarte a dar respuesta a lo que te pidan?

Es el reto histórico que tenemos los profesionales de formación y desarrollo.


Daniel Cordón

𝗦𝗼𝗰𝗶𝗼 𝗗𝗶𝗿𝗲𝗰𝘁𝗼𝗿 𝗱𝗲 𝗠𝗼𝗲𝗯𝗶𝘂𝘀 𝗖𝗼𝗻𝘀𝘂𝗹𝘁𝗶𝗻𝗴

Experto en Desarrollo Directivo y Aprendizaje Digital. Amplia experiencia en programas de gestión del cambio cultural en grandes empresas. Profesor de The Valley.